Debido a factores climatológicos, nuestras instalaciones han sufrido una inundación y hasta septiembre no podremos prestar servicios. Estamos trabajando para restablecer la operativa lo antes posible. Iremos informando de cualquier actualización. Gracias por vuestra comprensión.
lapiz de madera
Este lapiz de madera tiene ese aire sencillo que no pasa de moda. Mide 19 cm, viene sin barnizar, con acabado natural y una goma azul que rompe el tono neutro de forma sutil. Es de esos lápices que te recuerdan que lo básico, cuando está bien hecho, no necesita adornos. Ni brilla, ni gira, ni hace mil cosas. Es un lápiz. Escribe bien. Y eso, a veces, es justo lo que se busca.
Para eventos donde lo práctico también importa
No todo detalle tiene que ser decorativo o simbólico. Un lapiz de madera como este se agradece porque se usa. Se mete en el bolso, va al estuche, o se queda junto al bloc de notas del escritorio. En una comunión, por ejemplo, puede acompañar a un cuaderno con el nombre del niño. En un bautizo, en una bolsita con diseño neutro. En bodas, funciona genial si hay juegos o rincón de firmas. Es pequeño, útil y combina con todo.
Calidad sin pretensiones
La mina está bien centrada, no salta al afilarlo, y la goma –aunque sea pequeña– borra sin...
lapiz de madera
Este lapiz de madera tiene ese aire sencillo que no pasa de moda. Mide 19 cm, viene sin barnizar, con acabado natural y una goma azul que rompe el tono neutro de forma sutil. Es de esos lápices que te recuerdan que lo básico, cuando está bien hecho, no necesita adornos. Ni brilla, ni gira, ni hace mil cosas. Es un lápiz. Escribe bien. Y eso, a veces, es justo lo que se busca.
Para eventos donde lo práctico también importa
No todo detalle tiene que ser decorativo o simbólico. Un lapiz de madera como este se agradece porque se usa. Se mete en el bolso, va al estuche, o se queda junto al bloc de notas del escritorio. En una comunión, por ejemplo, puede acompañar a un cuaderno con el nombre del niño. En un bautizo, en una bolsita con diseño neutro. En bodas, funciona genial si hay juegos o rincón de firmas. Es pequeño, útil y combina con todo.
Calidad sin pretensiones
La mina está bien centrada, no salta al afilarlo, y la goma –aunque sea pequeña– borra sin emborronar. La madera tiene un tacto agradable, ni rugoso ni encerado, y no deja astillas. Es de esos lápices que se notan sólidos sin ser pesados. No parece de juguete, pero tampoco de oficina. Está justo en medio. Y eso lo hace versátil.
Más que un lápiz, un detalle que se integra
Un lapiz de madera como este se adapta a lo que tú quieras que sea. Puedes añadirle una etiqueta de papel kraft, unirlo con cuerda fina a una libreta personalizada o incluso dejarlo solo si buscas algo minimalista. A veces, lo discreto dice más.
lapiceros perfectos para portabolis